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miércoles, 29 de enero de 2014

Por más que maquillen la realidad, vuelven tiempos de achique y recorte

Diario UNO de Mendoza (página 10), 29 de enero de 2014

Se esfuerzan, utilizan hasta los nuevos maquillajes “high definition” o si no apuestan al body painting. Sí, el esfuerzo de nuestros políticos y funcionarios para decorar la realidad es enorme, encomiable, y por momentos logran su objetivo, ocultar su objetivo. Pero el déjà vu, la espiral de nuestra historia ya muestra el regreso de viejas situaciones, recetas y medidas, más allá de las cortinas de humo, explicaciones sin sentido y todo un aparato que propagandea una ilusión.
Pero la realidad se copia, se repite, el pasado se levanta, se desempolva y se embarca, tan peor, el más triste, pero eso sí, maquillado. Inflación, devaluación, especulación, casas de cambio, financieras.
Banqueros, exportadores, corporaciones; concentración. Recesión. Nada nuevo para el viejo tentáculo que atesora por un lado y cachetea por el otro.
 Y con esto llega el achique, ese que desde la administración se lo justifica como la eficientización de fondos públicos, la reducción del gasto, la refuncionalización del
Estado. Controles, congelamiento de la planta de empleados, competitividad y las personas vistas como mercancía, para que desde lo público terminen de aunarse con los empresarios y así sigan hablando en común y como una lógica absoluta de jubilaciones anticipadas, de la no renovación de contratados, de suspensiones, cesantías y despidos.

jueves, 10 de octubre de 2013

El tren, las vías y las políticas que arrollan

Diario UNO de Mendoza (página 10), 9 de octubre de 2013
Un muerto, heridos y un cruce a nivel abandonado como el fiel reflejo del sistema ferroviario.
Un tren arrolló a un colectivo, ¡y en Mendoza! Mucho más que curioso, más que noticioso, se trata de un hecho tremendo, de una tragedia donde hubo muerte, heridos y desesperación. No es algo aislado y fortuito. Es causalidad, es parte de los negociados y la perversión política.
Hace un par de décadas y dentro de un combo monumental decidieron destruir el sistema de transporte férreo en la Argentina y entregarles el negocio de pasajeros y cargas a transportistas privados al sistema de peajes y al de cubiertas importadas, entre otros. Así aparecieron los negociados amparados en los cautivos pasajeros y embalajes, en todos esos bultos para el mercado que para llegar a nuevos destinos debieron pagar mucho más caro. Así desaparecieron miles de puestos de trabajo y varias ciudades pasaron a ser fantasmas, aisladas, perdidas; y otras sinónimo de desempleo y con el denominador común de hambre y asistencialismo.
Pero ahí quedaron los cruces a nivel herrumbrados, con durmientes podridos escondidos en amarillentos yuyos. Se trata de la mayoría, de esos que no se renovaron con el Metrotranvía. Ahí están esos cruces que parecen muertos y que matan. Esos que aún trasladan algún tren y de los que nadie se hace cargo. Ni la empresa que usufructúa las vías ni el Estado que la sentenció en una mesa de amigos.
Así se destejió un mapa hecho de vías, ferrocarriles y trenes, y así esas políticas siniestras decidieron que lo poco rentable quedara en manos de burócratas sindicales reconvertidos en empresarios. Esos mismos que mataron a Mariano Ferreyra por reclamar derechos laborales y mejores trenes.

jueves, 23 de febrero de 2012

Promesas sin techo, viviendas de papel

Diario UNO de Mendoza, miércoles 22 de febrero de 2012 (página 12)
El sistema económico y financiero viene expulsando 
a las personas de un derecho básico

Techo, paredes y piso son algunas de las tantas figuras expresivas con las que se designa a una vivienda, sea una casa o un departamento. Son palabras que remiten a necesidades básicas. Por ejemplo, el techo, a la seguridad, la protección; las paredes, a la intimidad y el piso, al arraigo, la pertenencia.
Esa casa, como estructura; hogar, como hábitat complejo de individuos y pasiones, o la vivienda como ítem estadístico y demográfico, confluyen en una realidad social, en crecientes expectativas, en reiterados fracasos de políticas públicas y en negocios financieros e inmobiliarios.
En las últimas décadas, el crecimiento poblacional tiene una relación inversa con las posibilidades de acceder a una vivienda.
El triunfo del neoliberalismo económico del menemismo durante la década de los ’90 terminó de minar las políticas sociales que sobre este tema venían cacheteando y desapareciendo desde hacía más de 20 años.
Con la entrega al sistema financiero como ejecutor ideológico y económico y con la aniquilación de las leyes laborales se excluyó a los sectores asalariados, los que se vieron negados del crédito y pasaron a ocupar, como “elite marginal”, la preferencia del orden de méritos para futuros, inciertos, demorados y escasos planes de viviendas sociales, desplazando así, y aún más, a los crecientes sectores de desocupados y expulsados del sistema.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Dimitió pero sigue con los piolines

Diario UNO de Mendoza, 23 de noviembre de 2011 (página 10)
Buen titiritero de sí mismo, dar un paso al costado es sólo un paso más, es parte del juego, un impasse en el guión que también lo tiene como uno de los autores.
Tras intermitentes 17 años, Silvio Berlusconi se alejó del poder formal. Quizás sea por un tiempo y seguro que para resguardar su imperio, jaqueado por la crisis económica en su país de la debacle financiera en toda Europa, en la que bien ha participado para financiar y potenciar sus negocios megamillonarios.
El ex presidente del Consejo de Ministros de Italia ha dejado solos a sus aduladores, a sus salieris, a sus admiradores, a sus imitadores, a esos pequeños –y no tanto– políticos berlusconianos que brotan en las ciudades más acomodadas de todo el mundo.
Más allá del atropello, de la impunidad, de la desfachatez y del abuso, a Berlusconi lo convirtieron en uno de los símbolos del “primer mundo”, del triunfo del neoliberalismo, del conservadurismo y el crecimiento europeo, de los nacionalismos, el racismo y el desprecio.