Diario UNO de Mendoza (página 9), 13 de mayo de 2015
Panorama complejo, el oficialismo, con su versión más conservadora, pelea cabeza a cabeza con la alianza liderada por los radicales, que sumó a sus filas como aliados a gansos y neoliberales. Desde ambos bandos ven casi imposible sumar nuevos electores, pero sí el perder propios, por lo que la tercera fuerza, el Frente de Izquierda, se vuelve clave en el asunto.
Tras las PASO, para las elecciones que vienen no se pueden inventar nuevos partidos quitavotos, algo que las estrategias mazzonísticas dejaron bien enseñado en algunos de los que dibujan el futuro político de su provincia. Hay un acuerdo entre los politólogos, y es que las elecciones las ganará al que se le vayan menos votantes al FIT. Tras el segundo lugar conseguido por Del Caño en Ciudad, el mapa electoral y táctico cambió definitivamente.
Y así fue que alguien especuló en voz alta, y con encuestas en la mano, de que muchos votantes que apoyaron al Frente Para la Victoria en las PASO ahora se volcarían por el FIT, a lo que el mismísimo gobernador, Francisco Pérez, retrucó –afirmando esa especulación– al agregarle en su análisis que serían también muchos votos radicales lo que se mudarían para la boleta que lidera Noelia Barbeito.
