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domingo, 6 de abril de 2008

Dirigentes o empresarios del espectáculo


Suplemento Ovación (página 2), 
Diario UNO de Mendoza, 6 de abril de 2008

Por estos días queda más en claro que las “vueltas” son de una rosca fallada, que no sostienen ni apuntalan, sino que estrangulan y quiebran.
La Vuelta de Mendoza y la Vuelta de San Rafael ¿para qué sirven?, ¿en qué suman? Son meros espectáculos y negocios (truncos, utópicos o solapados), pero para nada una parte del calendario deportivo de proyección.
Cuando cerró este año la Vuelta de Mendoza, Francisco Chila (presidente de la Asociación Ciclista Mendocina) sacó a relucir que había conseguido que los campeonatos Argentinos vinieran a Mendoza.
Sí logró que nuestra provincia tenga la localía (noviembre de este año, la pista y abril del 2009, la ruta) para el espectáculo mayor del deporte pedal. La ACM actúa más como una empresa de espectáculos que como de asociación de clubes preocupada por el futuro deportivo de sus representados.
En estos días se está corriendo el Argentino en Córdoba y Mendoza no presentó equipos (viajaron un par de pedalistas “sueltos”), algo que no es nuevo.

lunes, 21 de mayo de 2007

Pedaleando: 50 años de pasión fotoperiodística

Suplemento Ovación (página 2),
Diario UNO de Mendoza, 21 de mayo de 2007


Se trata de algo más que un libro, de algo más que ciclismo.
Pedaleando es el nombre de la obra del fotoperiodista Santiago Pizarro. Pedaleando es la muestra de una vida apasionada por la profesión y por deporte pedal.
Es la mirada, el punto de vista, la subjetividad para rescatar el esfuerzo, los logros, las alegrías, las tristezas y sobre todo la historia, la política y las increíbles anécdotas que se fueron dando sobre la ruta, a la vera de los caminos, en los podios o las concentraciones.
Santiago Pizarro, con su personalidad fuerte y transgresora, siempre se ha apoyado en sus conocimientos y su instinto para estar en el lugar justo. Así, dejó plasmada en su exquisito, prolijo y prolífico libro una pequeña muestra de más de 50 años de trabajo.
Pizarro, en la presentación de su publicación, logró reunir a las máxima figuras del deporte pedal de distintas generaciones, épocas y equipos (entre otros, estaban Ernesto Contreras, Juan Carlos Carmeno, Máximo Kadiajh, Antonio Matesevach, Mario González y Aníbal Salguero).
Logró contar con la presencia de distintos sectores (políticos y dirigenciales) antagónicos y hasta enfrentados.
Santiago también es referente para los periodistas gráficos. Durante años, en su paso por distintos diarios y revistas, se transformó en un maestro para quienes arrancaban en la actividad.
Conocedor de los tics del deporte, nunca se los guardó, los retrató, pero también se los explicó a sus
compañeros para que pudieran redactar algo más que resultados: cómo son la vida y el color dentro del pelotón.
Vivió todos los Cruces, todas las Vueltas, el nacimiento de clubes y peñas, y obviamente los seguirá
fotografiando para que, dentro de unos años, el ciclismo vuelva a tener una reunión cumbre con un nuevo libro de Santiago Pizarro, con otras 240 páginas de pasión, historia y una mirada comprometida con su trabajo y su amor por uno de los deportes más sacrificados: el ciclismo.
Pedaleando es la cámara que hace más de medio siglo es parte de la caravana.

domingo, 11 de febrero de 2007

Chicho Chila y vez más alto su convicción con la Vuelta

Suplemento Ovación (página 2),
Diario UNO de Mendoza, 11 de febrero de 2007


Acostumbrado a cargar con una mochila llena de críticas y responsabilidades, Francisco Chicho Chila sigue demostrando que la Vuelta de Mendoza es la carrera con más prestigio en el país y sin dudas sigue de pie y haciendo historia gracias a su convicción.
El presidente de la Asociación Ciclista Mendocina desde hace rato sostiene una institución que ha sufrido la crisis del deporte pedal que arrancó hace algunos años con el aumento de los costos en la actividad (bicicletas, tubulares…), la falta de políticas y apoyo al alto rendimiento, y la disolución o debilitamiento de los clubes que sostienen (o deberían hacerlo) a la asociación.
Muchos pidieron la cabeza de Chila al frente de la AC M, pero nadie se presentó para hacerse cargo, varios propusieron cambios en la estructura de la Vuelta, salir a venderla, tercerizarla, experiencia que se realizó el año pasado y que ha terminado en asuntos oscuros que están en la Justicia, ya que según don Chicho, la asociación terminó estafada, aunque aclara que no se debe nada.
El fin de semana próximo arrancará el giro número 31, y contará con uno de los mejores pelotones del
calendario nacional y del cono Sur.
El tour mendocino ya ha adquirido una trascendencia tal que es trascendente en el palmarés de los ciclistas que buscan proyección internacional.
Sin un gran presupuesto y más allá de competencias cercanas y casi paralelas, desde el 16 el Mendoza
vivirá un clásico de su calendario deportivo, social y cultural.
Otro de los temas que tiene claro el titular de la ACM son los controles antidopaje. Y con razón pone en
duda que se sigan haciendo, ya que los resultados de éstos no son entregado en tiempo y forma poniendo en tela de juicio la legitimidad de los mismos.
La vuelta va tomando color, la bandera verde comienza a tomar altura para que se ponga en marcha y siga viva. Es necesario que clubes, el Estado y las empresas la tomen como punto de partida para revitalizar y proyectar uno de los deportes que han delineado el mapa histórico del deporte mendocino.

domingo, 3 de diciembre de 2006

Se viene un Cruce que necesita de todos

Suplemento Ovación (página 2),
Diario UNO de Mendoza, 3 de diciembre de 2006


La iniciativa de las asociaciones del Sur provincial (alvearense, sanrafaelina y de Malargüe) y de Talca de Chile, de recuperar el mítico Cruce de los Andes, es más que importante para potenciar, fortalecer y hacer trascender el deporte pedal de nuestra tierra.
En estos momentos, los organizadores están trabajando para que la dura competencia abarque a la principal categoría, elite –por ahora sólo correrían los sub 23– lo que sin dudas convocaría a los principales referentes de la región.
Son muchos los ciclistas de renombre internacional que están interesados en superar esta carrera por etapas, que unirá dos naciones.
La prueba se desarrollará durante la última semana de enero y la primera de febrero del año próximo y el Cruce (será por el Pehuenche) se desarrollará durante diez jornadas.
La montaña es nuestra escenografía, y más allá de la belleza del paisaje, esta competencia exigirá al máximo a los deportistas en un sacrificio sin muchos parámetros por estas latitudes.
En la capital mendocina, que parece estar cada vez más lejos del Sur provincial, ya han tomado el Cruce
como un escollo dentro del calendario local en vez de sumarse y colaborar.
La regionalización del ciclismo es fundamental para fortalecer una actividad que en los últimos años viene perdiendo ciclistas, seguidores y convocatoria.
Más allá de los celos o las cuestiones de poder, qué importa cuál asociación lo organiza, qué importa
que se haga por el Pehuenche y no por el Cristo Redentor, si en realidad el que gana es el deporte, y sobre
todo para el ciclismo en su máxima expresión, la montaña, donde el alto rendimiento es fundamental para
superar esta competencia.
Ojalá que el Cruce sea un éxito, sea de elite, que cuente con un gran apoyo y con los mejores pedalistas
del continente. Ojalá que sea parte del calendario deportivo y turístico de Mendoza. Ojalá se sume más
apoyo y menos detractores, que sea una ejemplo organizativo.
Los ciclistas se lo merecen y lo necesitan.

lunes, 2 de octubre de 2006

Ni al Argentino en San Luis van los mendocinos


Suplemento Ovación (página 2),
Diario UNO de Mendoza, 2 de octubre de 2006

No hubo pedalistas de la Asociación Ciclista Mendocina en la 64ª edición del histórico Campeonato Argentino de Pista, que se realizó durante el fin de semana en el Velódromo de la provincia de San Luis. No hubo ni uno, y más allá de la crisis, de la actividad a medias, tampoco estuvieron esos que se rasgan las
vestiduras por el alto rendimiento, esos que exigen, critican y sí tienen apoyo, o por lo menos eso dicen
para hacer política partidaria y dentro de la ACM.
El ciclismo mendocino sigue mostrando su regresión, sobre todo a nivel federado. Cada vez son menos, y la performance muestra una larga brecha con los ciclistas de otras latitudes. Nunca se trabajó por incorporar la actividad femenina y eso que en San Luis corrió una mendocina, Nancy Murgo –fue campeona en las
puntuables– y con licencia sanjuanina, donde corre. La actividad femenil sí ha crecido en otras asociaciones y federaciones del país.
Pero el ciclismo sobrevive con los libres, los amateurs, con carreras con gran cantidad de participantes de todas las edades, organizados por peñas (la Porfidi entre otras) o escuelas comunales (la de Lavalle).
No será el momento de replantear y darle la oportunidad que sean éstos, los que simplemente hacen ciclismo, los que se encarguen del deporte pedal mendocino. No será hora de que los ciclistas tengan poder de decisión. No será hora de que vuelvan a ser los clubes los que representen, en forma real, a los sacrificados deportistas del ciclismo.
Si bien la Asociación Mendocina está sufriendo una larga y creciente crisis parece que hay quienes el único aporte que pueden hacer es el boicot, el desplante y el autismo.
Otro punto relacionado con el deporte pedal es que no sabe aprovechar el velódromo, sería bueno trabajar y duro para que esta provincia, que tiene más de un millón y medio de habitantes, tenga por lo menos una pista de atletismo (reglamentaria y sintética) para poder en un futuro soñar con atletas proyectados en las grandes competencias.

lunes, 4 de septiembre de 2006

Suspenden los desprolijos e inoperantes


Suplemento Ovación (página 2),
Diario UNO de Mendoza, 4 de setiembre de 2006

Este fin de semana las desprolijidades volvieron a ser protagonistas para continuar con la cuota de lodo que entierra nuestro deporte. A pocas horas del partido entre la Asociación Atlética Luján de Cuyo ante Alumni de Villa María, por el Torneo Argentino A, la Policía, con su novel e impresentable Consejo Provincial
de Seguridad, decidió suspender el encuentro, obviamente hubo presión del Consejo Federal (más allá de que éste dio su conformidad el jueves), y la Policía, caracterizada por su inoperancia y su constante actitud de hacer “desaparecer” lo que le resulta trabajoso para evitar su obligación de brindar seguridad.
Fue una falta del respeto para el público, para el equipo visitante que ya estaba en Mendoza, para los pocos espectadores cordobeses (que ya estaban en camino), y para el club lujanino, que recibe un golpe institucional en momentos donde necesita desesperadamente de resultados deportivos.
El Estado por intermedio de su policía castiga a los clubes por sus estadios, accesos, periferias y problemas de violencia social, como si la pobreza y deterioro de las instalaciones de los clubes no fuera en parte consecuencia de las políticas del Estado.
A todo esto el partido Luján - Alumni no era considerado de “alto riesgo”, se esperaba poca concurrencia de la parcialidad visitante, y la Municipalidad había comprometido su apoyo el algunos “ítem” requeridos por el Consejo.
Pero el cotejo en el bajo no fue la única suspensión del fin de semana, también se canceló, a última hora
la triple fórmula de ciclismo en el Velódromo, si bien no se dieron explicaciones está claro que los clubes “fantasmas” de la Asociación Ciclista Mendocina no pueden garantizar las carreras (ambulancia, premios, comisarios de carrera y custodia) y todo apunta a que el campeonato de fijo quede trunco como el año pasado.
Hace años los clubes de ciclismo desaparecieron, y cada vez hay menos equipos. ¿Quién se hace cargo de la actividad? El ciclismo, que sigue mostrando pibes con gran talento, agoniza institucionalmente entre inoperancias, mentiras y desganos.

lunes, 17 de julio de 2006

Las parodias que trae el control antidopaje


Suplemento Ovación (página 2),
Diario UNO de Mendoza, 17 de julio de 2006

La gran pregunta es por qué el doping persigue al ciclismo, y la respuesta es sencilla: es uno de los pocos deportes donde se hace el control antidopaje y, obvio, proliferan los positivos, los dopados.
Los hipócritas de otras disciplinas disparan contra el ciclismo cuando bien saben que las grageas, inyecciones y jarabes proliferan, son moneda corriente y hasta recomendados por preparadores físicos y técnicos de los atletas.
El dopaje es castigado sin importar qué se toma, para qué se toma y quién lo toma. Hay sustancias que son para potenciar la producción, la performance y otras que son propias de las adicciones. En una se hace trampa y en las otras se trata de una enfermedad, según la Organización Mundial de la Salud.
Unas deberían ser castigadas por ser una trampa y las otras en vez de recibir castigo debería prever un tratamiento, un seguimiento.
Las sustancias dopantes son una carrera que llevan los propios laboratorios buscando el cuerpo perfecto y el negocio que esto significa. Se trata de una creciente industrialización del mecanismo físico, donde el ciclismo, por ejemplo, les sirve como campo de prueba y los ciclistas como ratas de laboratorio. Resistencia y velocidad, dos ítems para explotar, nos queda la fuerza y para eso tienen la halterofilia (pesas).
No defendamos a quienes se dopan pero preguntémonos quién auspiciaría a un deportista que no gana y que no llega, y de qué vive un deportista profesional en nuestro medio si no es con un auspicio.
La cadena se corta por lo más fino y es más fácil acusar al atleta en vez de ver qué se hizo para educar,
seguirlo y apoyarlo para evitar el dopaje. Vale preguntarnos por qué es más fácil comprar sustancias
dopantes que multivitamínicos, aunque es una pregunta que se responde a sí misma cuando vemos atletas mal alimentados y sin la indumentaria mínima para la práctica de sus deportes.
La Vuelta de Mendoza vuelve a recibir un cachetazo tras otro, muchos de ellos de dirigentes de otras disciplinas que promueven en sus divisiones formativas sustancias dopantes para que los chicos sean más altos y más fuertes.

lunes, 13 de febrero de 2006

“No vengo más”, se escucha en la Vuelta


Suplemento Ovación (página 2), 
Diario UNO de Mendoza, 13 de febrero de 2006

Ciclistas de todo el mundo integran el pelotón de la Vuelta de Mendoza, y hasta el momento de la provincia
se están llevando la peor de las experiencias.
Si bien se trata de un clásico, de una competencia ya incorporada en el calendario cultural y deportivo mendocino que tiene una continuidad de 30 años, este año la desorganización viene ganando y por desgracia estirando diferencias.
Si bien la Asociación Ciclista Mendocina es la organizadora de la competencia, hay una fuerte participación estatal (Provincia y comunas) y este año también se ha incorporado el sector privado, aunque la desorganización parece que no quiere bajarse del podio.
No prever el alojamiento y la comida de los ciclistas invitados es un síntoma de inoperancia y desprecio, por el deporte y las personas, tanto de las comunas que se comprometen a apoyar al tour local como a los organizadores.
Ahora todas las críticas caen sobre la debilitada Asociación Ciclista Mendocina, aunque son muchos los que se comprometen y no cumplen y hasta buscan réditos políticos y económicos con la Vuelta.
El giro menduco es la competencia más exigente del país, y así y todo no tiene el apoyo de la Federación
Ciclista Argentina de Ruta y Pista.
Esos mismos que se llenan la boca hablando del turismo no hacen nada para evitar que embajadores deportivos de otras latitudes se lleven una imagen caótica de estas tierras. Esos mismos que hablan de
desarrollo deportivo no hacen nada para organizar con tiempo y prolijidad esta competencia y sobre todo desarrollar a los deportistas locales para lleguen preparados, en todo sentido, y con continuidad a esta carrera.
"No vengo más", dicen los ciclistas foráneos, quienes con razón se sienten usados y despreciados, y reaccionan con medidas de fuerza que atentan contra el público, la honestidad deportiva y utilizando medidas patoteriles.
Ojalá que la Vuelta mejore su organización, ojalá que el pelotón vuelva el año próximo y podamos hablar nada más que de los logros deportivos.

domingo, 20 de febrero de 2005

¿Para qué sirve el control antidoping?

Suplemento Ovación (página 2),
Diario UNO de Mendoza, 20 de febrero de 2005


Por favor no hagan control antidoping. ¿Qué sentido tiene? ¿Para qué sirve? No expongan más al ciclismo, justo ahora con la Vuelta de Mendoza. El control antidopaje es un contrasentido, ensucia y no cura, mancha y no hace justicia. Sólo daña a la persona no al deportista. Primero habría que haber educado, y no se hizo. Segundo tendría que existir una conciencia, una ética, de que el doparse es trampa, y no existe ese “valor”, todo lo contrario, es visto, por los deportistas, como una práctica habitual, necesaria, y una forma de supervivencia.
¿Para qué hacer el control antidoping?, para que desde la prensa luego hagamos de policías tratando de saber dónde se perdieron las muestras, por qué no se dan a conocer los resultados, o por qué los dopados no fueron "condenados" gracias a la orden de juez “amigo”.
Para qué che, para que el ciclismo siga siendo sinónimo de dopaje, si este existe en todos los deportes.
Esos moralistas e hipócritas que apuntan contra el ciclismo llenan de anabólicos a sus hijos para que crezcan y crezcan para sobrepasar la red, lograr una volcada o arrasar en un scrum.
Los “científicos deportólogos” son los especialistas, discuten y recomiendan cuáles son las medidas exactas de sustancias –para lograr el mejor efecto, producción, rentabilidad– y que no lleguen al límite penado por la ley.
Recetan y suministran pero en la medida justa, hasta que cambie la ley y deban bajar o subir la medida de la dosis. También, y es común el "todo vale" fuera de la época de competencia, en la pretemporada.
Y a todo esto el deportista, con su conciencia de que su único capital es el cuerpo y que el tiempo lo apura, acepta cualquier "inversión". Luego vienen las recetas caseras y los errores.
Espectáculo o deporte, presente o futuro, deportista o publicidad sobre ruedas. Son preguntas que necesitan respuestas y generar una cultura para que el deportista en un futuro necesite defender el deporte concientizado de que el dopaje es una trampa y que daña a su cuerpo.

domingo, 1 de agosto de 2004

Paradojas de la derrota

Suplemento Ovación (página 2),
Diario UNO de Mendoza, 1 de agosto de 2004


Los pibes tocaban en un rincón, jugaban, la pisaban, dibujaban una mueca, una gambeta y un festejo anticipado, rescataban una esencia en desuso, transgredían la violenta realidad, pero…
La lógica, lo predeterminado, lo establecido mató a la magia. Defensor por delantero, físico por cerebro, Europa por Sudamérica, tecnicismo por creatividad y –¡oh!, bien valga la casualidad– en un minuto el resultado cambió y con ello se esfumó la gloria: el título ante un clásico y temido rival.
¿Al Loco lo asustó una locura que no le era propia y que no tiene explicación según el manual de usos y costumbres?
El que reinterpretaran la partitura preocupó al director, la individualidad resaltada de un par de músicos trastocó al director, que los acordes apuntaran al concierto y no a la obra obligó forzados cambios, que terminaron por prohibirle a quien dirige la batuta su consagración y estupidizó sus propias invocaciones.
Che, Bielsa, el fútbol no es una ciencia; qué tanto vale perderse en esas teorías blandas e inconexas. Se trata sólo de un juego. Y Tevez como D’Alessandro son la conciliación de un pueblo que nace con una pelota en los pies creando y justificando la negación y el ocultamiento de cientos de realidades, negando identidades, creando una identidad por lo menos futbolística.
Aglomeración atormentada de sensaciones donde una pirueta con el balón arrastra por momentos al impiadoso y omnipresente monstruo.
La síntesis del partido sentencia derrota (por penales). La historia marcará que fue “sobre la hora y jugando bien”. La experiencia, en cambio, proclama mas respeto por la utopía.
Vuelta recurrente, redundante Giremos la mira y apuntemos el caño a nuestra garganta. Otra vez, el ciclismo con más de lo mismo, entregado a su recurrente masoquismo: ofreciendo sus entrañas y con cara de asombro diciendo “¿doping?”.
Sí, el dopaje vuelve a atacar a nuestra desprestigiada Vuelta de Mendoza, y sigue aniquilando una de las disciplinas más sacrificadas y sostén de nuestra historia deportiva.
Cóctel de hipocresía y estupidez, personajes que optan por reglamentar el control antidopaje en un deporte semiprofesional y no hacen nada para evitarlo, y saben de antemano que habrá casos positivos.
Esos mismos que utilizan a los pedalistas como carteles con ruedas o instrumentos de propaganda política; son esos mismos que se jactaron de introducir la EPO –sustancia que aún no es detectada en los controles que se hacen en el país– como gran novedad en el empobrecido pelotón.
A estos pocos personajes, fantoches que desde distintos roles manipulan –y ejecutan– el ciclismo, no les importa entregar al impiadoso, necesario y obligado bombardeo periodístico a “sus” deportistas, sobre quienes sí caen el desprestigio, las sanciones y el manoseo.
Vía libre para los oradores en contra de las “sustancias prohibidas”, que en realidad riegan la dieta cotidiana y las recetas ordinarias. Tiempo de ficción donde la escena final sobrevalorada oculta un proceso, una historia de paradojas.

domingo, 4 de enero de 2004

Un ciclismo sin metas



Suplemento Ovación (página 2).
Diario UNO de Mendoza, 4 de enero de 2004

La crisis del ciclismo no es una novedad. La última década marcó un creciente deterioro de esta actividad en el país, y en Mendoza los dirigentes no han tenido muñeca para revertir la situación.
Hace unos años, las regionales y las asociaciones del interior festejaban el fin de la era Antonio Alexandre.
La llegada de Hugo Wernly a la Federación Ciclista Argentina parecía traer una bocanada de aire limpio, nuevo, renovador y federalizador; pero fue más de lo mismo y hasta peor. La entidad rectora del deporte
pedal terminó por desaparecer en todo sentido: perdió desde los bienes hasta la legalidad jurídica.
Hace varios meses, con el reconocimiento de la Unión Ciclista Internacional (UCI), entró en acción la Federación Argentina de Ciclismo de Pista y Ruta (FACPYR), cuyo máximo dirigente es el marplatense Gabriel Curuchet, quien como ciclista hizo historia ganando todo pero como dirigente ya repite viejos vicios
y dañinos olvidos.
Es en el interior donde nacen y se hacen los grandes pedalistas y los principales equipos, y donde se disputan las clásicas más importantes.
San Juan, Mendoza, Córdoba y Bahía Blanca, entre otras, han sido plazas que han nutrido de individualidades y escuadras al “pelotón nacional”.
Hace años que Mendoza perdió el semillero y la mística. Ya no hay ídolos, lo que se repite en todo el país. El ciclismo es un deporte popular pero cada vez más caro. Con precios dolarizados –los materiales son importados– se hace casi imposible mantener un rodado para la competencia.
Y si a esto se le suma la pretemporada, la alimentación, la vitaminización y los costos extra para la carrera, la inversión es enorme. Así, montar un team ya es una acción casi filantrópica.
Cada provincia con historia ciclística aporta uno o dos equipos de elite. Estos, y tomando el caso Mendoza,
necesitaban saber con tiempo la diagramación del calendario nacional: Argentino de Pista, Vuelta a la
Argentina, Vuelta de San Juan, de Mendoza y demás. La dirigencia nacional, si bien asumió hace poco, ya traía un buen tiempo trabajando; pero, al estar más preocupada por intereses económicos de acuerdo con los empresarios del ciclismo, el diagrama de competencias llegó a última hora, con la consecuencia de la disolución de equipos o el tardío inicio de las temporadas ruteras.
Como si esto fuera poco, hace unos días, la Asociación Ciclista Mendocina le envió una carta documento a la FACPYR reclamando licencias gestionadas de los ciclistas locales (requisito para correr en competencias
oficiales como para la seguridad de los pedalistas) y exigiendo el recibo de reafiliación a la FACPYR (¿?).
En una semana se realizará el Argentino de ruta, y los mendocinos llegarán sólo con cuatro competencias de bajo impacto y recorrido. No han realizado contrarreloj, ni montaña, ni carreras por etapas.
Está claro que la proyección de un pedalista local sólo puede apuntar a la Vuelta de Mendoza.
Gabriel Curuchet parece olvidar todos los requisitos y cuidados para un gran deportista como lo fue él. Pero
demuestra la habilidad que tuvo como capo-escuadra del equipo más poderoso del país, negociando con unos pocos y según las conveniencias de turno, repitiendo los viejos vicios de la dirigencia nacional.
Mientras que las autoridades locales no definen una política para darle un rumbo al ciclismo local, siguen perdiendo popularidad, se van quedando sin referentes, ya no hay recambio, pero exigen y prometen llegar
a la elite. Como vamos, es imposible.