Diario UNO de Mendoza (página 8), 11 de noviembre de 2015
La democracia, como necesidad y símbolo de conquista social y política, como sistema para defender y cambiarlo estructuralmente ha entrampado, para el domingo 22, a muchos ciudadanos y ciudadanas para que “elijan” entre el menos peor, entre el menos parecido a lo peor del pasado. Y los días corren y los dos candidatos (que por cierto fueron los más votados) siguen dando a conocer sus colaboradores, su equipo y ratificando así la naturalización de la corrupción, la mentira y la hipocresía.
El desfile de futuros ministros muestra cómo se reciclan los parásitos, cómo se retroalimenta la carroña.
Se alejan de las ideas, saben que el sentido común las combate. A diario se reubican estratégicamente con un destino que se les agota en 11 días. Son vendedores de frases, que se han aliado a los viejos prejuicios para combatir la chance del contrario que se les parece.