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jueves, 12 de junio de 2014

Esos sueldos y esas trafics tan lejos de una verdadera democracia

Diario UNO de Mendoza (página 10), 11 de junio de 2014

Son improductivos, desconocidos y para nada representativos. Esta vez quedaron en foco los legisladores municipales, esos concejales de consejos de bolsillo y de billeteras que embolsan sueldos que superan los $30.000. ¿Es tanto? Y sí, es una barbaridad, un despropósito, una burla, una provocación cuando se lo compara con lo que cobra un docente, un obrero de su misma comuna o un empleado de comercio, quienes nunca fueron consultados sobre cuánto deberían ganar sus “representantes”.
El 99,999% de los vecinos desconoce desde el nombre y obviamente la trayectoria (si es que la tienen) de sus ediles. Es más, éstos llegaron a su banca detrás de un intendente cuyo único valor en consideración es la asiduidad con que limpian las acequias. En muchos casos representan a los intereses de líneas internas partidarias contrapuestas al mismo mandatario comunal, o son los punteros del cacique del municipio vecino, o son el pariente de alguien dispuesto a tomar el trono si el jefe avanza un par de casilleros en la carrera política.

jueves, 5 de abril de 2012

El inducido fracaso en la educación

Diario UNO de Mendoza (página 12), 4 de abril de 2012 
La situación que viven alumnos de San Carlos en su ingreso a la universidad 
abre otra vez el debate
La semana pasada, la estigmatización –una de cuantas– tomó cuerpo en otra de las tantas noticias y merodeó sobre los sancarlinos. El 90% fracasa en la universidad, marcaba el número duro de la información, que además de hacer hincapié en lo regional ponía la mira en la educación.
Fracaso y frustración, dos categorías simplistas y para nada exclusivas de los sancarlinos. Palabras caprichosas y poco inocentes que señalan y victimizan.
Obviamente que ante estas “noticias” se abre la discusión sobre los contenidos, las currículas, la desvinculación (y choque) entre los niveles educativos; se debate sobre todos esos años de Estado ausente, sobre la falta de programas de capacitación y actualización para el personal educador, los sueldos docentes, las escuelas, comedores y guarderías por sobre su función educativa, y la lista sigue para la discusión.
Pero hay algo sólido, con fuerte base, que se alza sobre los argumentos parciales. Todo esta estructurado, ordenado y ejecutado, pero se lo cubre de velos: el sistema educativo es expulsivo, está construido en una pirámide para que le sea funcional al sistema económico, más allá de las contradicciones políticas que se enmascaran en algunos discursos de gestión, que hipócritas o ahogados en la vergüenza buscan culpables en la misma maquinaria que alimentan a diario.