Mostrando las entradas con la etiqueta Burocracia. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Burocracia. Mostrar todas las entradas

miércoles, 9 de septiembre de 2015

Burócratas que tiran comida cuando el hambre no les es negocio

Diario UNO de Mendoza (página 10), 9 de setiembre de 2015

Son un expediente, un trámite, una encomienda, unos bultos. Más de mil kilos de comida irán a la basura porque se olvidaron de entregarla, de repartirla, de compartirla. ¿Por qué? ¿Ya no era negocio político? ¿No llegaron a sacarle ganancia por otro lado?
El hecho sucedió en General Alvear, donde –como en toda Mendoza, como en la Argentina y el mundo– hay personas con hambre. Tiraron comida –en este caso galletas– que se venció luego de más siete meses de estar “guardada”, varada en un rincón de un espacio público.
Este es otro despropósito digitado por la inoperancia de esos personajes sumidos en el consumismo, ese que se evidencia en las grandes ciudades del planeta, incluidas las de este país, en los que en los containers de basura termina el 40% de la comida. O en la bendita economía por la que en promedio el 25% los productos alimenticios frescos o elaborados se “entierran” para regular el importe en el mercado. Consumo, precio y ganancias; el hambre poco importa, es un slogan de campaña o un objetivo para justificar la industria de la religión.
Volvamos al Sur de Mendoza, a General Alvear, donde dicen que abrirán un expediente interno para conocer a los responsables de que se venciera la tonelada de galletas. Obviamente que luego no pasará nada, ya que los damnificados son ciudadanos de segunda. Como tampoco pasa nada con los desvíos de fondos para programas sociales o como no pasó nada con el millonario robo hace unos años con los tickets Vale Más.

miércoles, 15 de mayo de 2013

Ahora recomiendan insectos... ¿y mañana?

Diario UNO de Mendoza (página 11), miercoles 15 de mayo de 2013
Mientras se sigue tirando comida, la FAO busca acabar con el hambre comiendo gusanos y cucarachas.
Salteadito de cucarachas, paté de babosas, hormigas negras gratinadas, gusanos en su salsa, ensalada de arañas, alacranes grillé, vinchucas al vapor o cazuela de orugas con moscas podrían ser algunos de los platos que recomienden próximamente –con receta incluida– desde la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) propone en un informe el consumo de insectos para frenar el hambre en el mundo. El año que viene no sería nada raro que
recomienden comer mierda, luego esgrimirán como salida a la desnutrición la antropofagia, el canibalismo o hasta la autoantropofagia.

domingo, 4 de marzo de 2007

Los atletas, las federaciones y el Estado

Suplemento Ovación (página 2),
Diario UNO de Mendoza, 4 de marzo de 2007


Ya están en camino los esperados estadios (cubiertos, con gran capacidad de público y medidas reglamentarias). Ya hay varios deportes proyectándose en ligas regionales, nacionales o de ascenso. Avanzan las obras para modernizar la práctica y los entrenamientos.
El deporte mendocino busca performance, proyección y consolidación, y para eso hay que potenciar al principal actor: el deportista.
Y es justamente el atleta quien más desprotegido está, en lo económico, social, cultural y educativo. Se ve obligado a ingresar a un mundo, y a edades tempranas, totalmente mercantilizado, donde lejos está de recibir contención emocional, psicológica y educativa y sólo le entregan un fantasmal horizonte económico.
Todos los deportes tienen un techo profesional, casi todos en otras latitudes, que termina siendo la meta de una forma u otra.
Sería buena una trasformación donde las becas, los presupuestos de infraestructura y subsidios, entre otros ingresos, lo manejen las federaciones (ligas, asociaciones o uniones) mendocinas y que el Estado sea contralor, haga un seguimiento de los profesionales y subsidios entregados, analice y fiscalice si se han cumplido las metas.
La Subsecretaría de Deportes de la Provincia ha heredado y engrosado un laberinto caótico donde se impone la burocracia y el lobby, por lo que termina administrando a las apuradas y sin objetivos claros.
Son las federaciones, por intermedio de sus clubes, las que más conocen a sus deportistas, sus necesidades y posibilidades.
Por otro lado, Mendoza ya ha mostrado un crecimiento que bien merecería un centro de alto rendimiento, como el que tienen otras provincias, y que serviría para evitar el desarraigo y potenciar a los equipos e
individualidades locales, y es aquí donde el área de Deportes de la provincia tiene los recursos y las posibilidades de acción para concretar proyectos de esta envergadura.