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jueves, 11 de febrero de 2016

Es la hora de los "normales" que nos llevan hacia su "normalidad"

Diario UNO de Mendoza (página 8), 10 de febrero de 2016

Pax. De Saulo Mercader
Sólo el dueño de la vara puede medir, señalar y azotar con la misma , y eso desde ahora no se cuestionará más por que “es normal”.
Empujar al constado desde un juicio de valor. Se trata de reforzar la subjetividad.
Hay palabras que acompañan a una gestión, a un gobierno, a un proyecto, a una época. Desde abstracciones hasta simple calificativos. Se anclan sobre alguna moralidad y las operan a través de un inmenso aparato represivo y comunicacional. Son en parte la síntesis de uno de esos tantos tips de algún relato: como por ejemplo la república, la inclusión, la patria, lo público, la libertad, el progreso, el mercado, o hasta la seguridad nacional.
Y así llegó el eslogan de campaña, el eslogan de Gobierno. Y así desde Cambiemos nos reclaman,y nos avisan a cada rato que nos conducen hacia un país “normal”. Desde Mauricio Macri hasta el último concejal de la alianza gobernante repiten hasta el hartazgo la necesidad de esa “normalidad” que no supimos conseguir. Y en todo discurso Macri y sus funcionarios, fieles a una estrategia de marketing político, atacan con el “inofensivo” sustantivo cargado de intencionalidades.
La normalidad, lo normal no son más que exclamaciones para justificar la normalización y la normativización.

jueves, 19 de noviembre de 2015

Piden el voto del que no nombran y no nombran para ganar más votos

Diario UNO de Mendoza (página 8), 18 de noviembre de 2015

La militancia elíptica es una de las características que ha mostrado el balotaje. Mover unas fichas, no todas, es otra, a días de conocer quién sucederá a Cristina Fernández.
Es difícil definir la política argentina y sobre todo al peronismo, sino por ejemplo veamos a Gerónimo Momo Venegas, el secretario general de la Unión Argentina Trabajadores Rurales y Estibadores. Si bien comanda, desde hace años, el sindicato de los obreros peor pagos y cuya mayoría ni está afiliado, ya que son explotados en condiciones de semiesclavos o feudales, este hombre es uno de los “referentes” que apoya en forma abierta al candidato que mas afinidad tiene con la Sociedad Rural, Coninagro y los grupos concentrados cerealeros del país. Sí, Venegas apoya a Macri. Algo parecido, pero más sutil y sorpresivo, fue el titular de la CGT, Hugo Moyano, quien ayer, tras criticar a sus compañeros como los privatizadores de los ’90, comentó que fue Macri el único que se acordó de Perón (con una estatua hace unos días).
Por su parte, hay quienes no se dicen peronistas y llaman a votar al candidato del peronismo pero sin nombrarlo. Son varias las personalidades y organizaciones que han decidido apoyar a Scioli, quien tampoco nombra a sus mentores, predecesores y compañero de fórmula. Algunos organizan acciones y hasta llaman a la resistencia contra con lo que se viene si gana el neoliberalismo, y para eso la salvación parece ser el no nombrado, del que desconfían más allá de que militen por él sin escribir su nombre en las invitaciones.
La Presidenta ayer militó: también por las redes sociales y sin nombrarlos, habría pedido el voto para el candidato que va con sello en la boleta que ellos inventaron (no el eludido), arengando que “él (Néstor) nunca se rindió”.

jueves, 11 de junio de 2015

Barrionuevo, un referente de la casta regresiva, corrupta y violenta

Diario UNO de Mendoza (página 7), 10 de junio de 2015

Es en la cúpula del sindicalismo, y desde varias hace décadas, donde está el gran freno para el avance político de los trabajadores. Esos a los que dicen representar son a quienes extorsionan y entregan mientras se enriquecen gracias a ellos. En esa casta de peligrosos burócratas ayer llegó el turno de otro sincericidio del dirigente de los gastronómicos y titular de la CGT Azul y Blanca, Luis Barrionuevo.
“En la época de los militares hacíamos paro, huelga, lucha, se conversaba, se negociaba, pero con este gobierno no tuvimos la posibilidad de ningún tipo de dialogo”, dijo ante la prensa con su característica mueca despótica, aunque luego intentó dar una explicación ante la vergüenza ajena de sus socios.
Por lo visto Barrionuevo conversó y negoció con los responsables de la desaparición de 30 mil personas, de la violación, tortura, despidos y exilio de otros tantos cientos de miles. Sí, dice que negoció y conversó con quienes aniquilaron todo tipo de libertades, incluso y sobre todo las sindicales, las políticas y las individuales. Quizás por eso a Barrionuevo se lo emparente con la dictadura, por seguir la mismas ideas económicas, las neoliberales, las que tanto defendió durante el menemismo que aniquiló el empleo y las leyes laborales en los ’90, o también al ser recordado por quemar urnas en el 2003, en Catamarca, ciudad en la que 28 años atrás había tomado por asalto la sede del sindicato gastronómico.
“Soy un recontraalcahuete de Menem”, aseguró alguna vez, y también dijo haber financiado la campaña electoral del riojano con un millón de dólares. Luego fue funcionario en ese gobierno, justamente en el área que controlaba las obras sociales.

domingo, 7 de septiembre de 2014

Ese camión que gira hacia la derecha y echa humo por izquierda

Diario UNO de Mendoza (página 8), 3 de setiembre de 2014
No le hace falta el GPS ya que el destino está claro y los atascos se le destraban como por arte de magia. Para qué un mapa si las rutas son las mismas, sólo es cuestión de algunas variantes de camino. Como experto en trazados es él quien se encarga, sea como sea, de llevar la hoja de ruta en la mano y para eso nada mejor que ir, como lo hace desde hace años, acomodado del lado derecho, sentado en el lugar del acompañante en ese camión que parece indestructible. Maquina que intimida, y si es necesario atropella, y por ese miedo que causa es que se le rinde pleitesía. Hierros y tecnología en modernos monstruos sin misticismo.
Es obvio que este sujeto es más que un acompañante. Ve el mundo desde ese balcón móvil, hace un paneo de un escenario que no es tan acotado aunque si finito, y que lo tiene como protagonista. Baja la ventanilla para dar órdenes o para señalar, para mostrarse.
No sólo es responsable de las marchas y contramarchas de su motor, sino de una parte del engranaje al que pertenece. Quien aprieta el acelerador espera su voz, la de quien conduce mas allá de que no necesite ni tocar ni transpirar el volante.
El camión bien podría estar pintado de rojo, ya que es dependiente de Independiente, es un vehículo que se diversifica y tiene tentáculos que se pueden transformar en aguijones. En el pillaje saca ventaja. Este armatoste de las rutas y los pasillos se impone y no sólo esta sobrado en tamaño sino de esos detalles que desaceleran contratiempos, que arrasan cuando algo parece interponerse a los ritmos propulsados por subsidios y cargas garantizadas por algún monopolio o el asesinato de algún sistema férreo, o algo así tan confuso como para que pase desapercibido, o parezca un espejismo más sobre la ruta.
La caja de este camión tiene la capacidad de llevar de todo, de contener todo lo necesario para satisfacer las necesidades que constituyen al camionero que no es camionero. Y allí dentro se transporta desde bombos y banderas de viejos y nuevos partidos, hasta los encargados de colgar pasacalles donde lucen los rostros de los aliados siempre en el poder. Allí también viajan quienes tocan esos bombos de calcos cambiantes que condicionan y ordenan el ritmo en un acto o en una tribuna.
El camión puede contener tanquetas, itakas y gendarmes si es que hacen falta desalojar a esos que marchan por el lado izquierdo de la ruta obligando a piruetas y humo de frenadas.
La caja del camión también se caracteriza por trasladar y hacinar trabajadores rurales, esos que para algún senador nacional si reciben planes sociales encarecen las cosechas y debilitan las arcas de sus financistas.