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domingo, 19 de marzo de 2006

“Nunca más” mucho más que una frase


Suplemento Ovación (página 2),
Diario UNO de Mendoza, 19 de marzo de 2006

A lo largo de esta semana varias entidades deportivas realizarán distintos actos y manifestaciones en repudio al golpe militar de 1976.
El 24 se cumplirán 30 años del genocidio realizado por el gobierno golpista que encabezó una junta militar con la colaboración de instituciones civiles y que significó un período de muerte, tortura, exilio y censura.
Fue una generación marcada por el miedo, negaciones y mentiras.
Es necesario que el deporte se exprese, que tome posición, que eduque y hasta que haga su mea culpa . El deporte argentino no estuvo ausente, tuvo sus víctimas y fue utilizado como victimario, como una herramienta de propaganda y ocultamiento. Las pasiones y discusiones políticas se convirtieron sólo en la
verborrágica y vacía dialéctica de un superclásico; las movilizaciones a las plazas sólo se aceptaron para
festejar hitos deportivos (algunos manipulados como la Copa Mundial de 1978), donde reinó el circo y la imbecilización encolumnada detrás de la voz de José María Muñoz relatando goles comprados y calumniando la lucha de los organismos de derechos humanos.
Si bien en el deporte aún sobreviven los dirigentes y periodistas que fueron funcionales y socios de los funcionarios de facto, también están los que lograron sobrevivir y buscan un mundo mejor, más justo; los que creen que el deporte (y el periodismo) es otra cosa.
Memoria es no olvidar, es exigir justicia, es recordar a cada uno de los desaparecidos, torturados, exiliados y cesanteados, es recordar y exigir el castigo para los genocidas que andan sueltos por las calles.
“Nunca Más” será la frase que utilizarán los futbolistas la semana que viene, y es el deseo para que no
se repita la violencia institucional, social y cultural que sirvió para minar éticamente al país.
El deporte no es inocente, es parte de la cultura, y como tal debemos visualizar el contenido, el trasfondo y la historia que acompaña a cada acontecimiento vestido de resultado, récord o consagración.

domingo, 22 de mayo de 2005

Lo privado por sobre lo público


Suplemento Ovación (página 2),
Diario UNO de Mendoza, 22 de mayo de 2005

Relajado el monstruo, sin su bozal, grita y escribe con sus dañinos y enormes tentáculos. Festeja en su gloria de lapidación de lo privado. La supuesta infidelidad que involucra a los futbolistas Ameli y Tuzzio ha sido tapa, y tema central y de análisis. El manotazo también profundizó sobre el enojo del tenista Gaudio con su
colega Coria.
El ámbito privado de las personas vuelve a ser avasallado, burlado con tintes de sainete y hasta con ensayos
sobre si hay profesiones que predisponen a la infidelidad, sobre si existe la amistad entre el hombre y la mujer, y si es recomendable que jueguen juntos los involucrados.
Otra trama telenovelesca se dio con la crítica que Gastón Gaudio le hizo a su colega Coria por no jugar, fingir y pensar sólo en él (y no en el equipo) con vistas a Roland Garros. Sale a la luz la categoría de equipo, nación, compañero en uno de los deportes cuya esencia ideal en su nacimiento, como disciplina de la aristocracia y alta burguesía centroeuropea, era de un “hombre sólo mostrando su destreza, disciplina, inteligencia y fortaleza”. Ameli, Tuzzio, Gaudio y Coria terminan siendo una pantalla de hechos públicos más importantes.
Esta semana, tras 28 años de gestión –pasaron 12 presidentes en la Argentina–, dejó el mando al frente del Comité Olímpico Argentino (COA) el coronel (R) Antonio Rodríguez, aquel que asumió durante la última dictadura, unos meses después de que sus camaradas torturaran y desaparecieran al maratonista Miguel Sánchez.
El coronel se retira con los “honores” de haber adherido al boicot que Estados Unidos encabezó contra los
Juegos Olímpicos de Moscú ’80 y de haber recibido del gobierno australiano una denuncia por hacer “lobby pesado” para votar por Berlín y por no por Sydney (ciudad que terminó votando y fue sede de los Juegos del 2000). Pero Rodríguez no sólo se fue dejando una pesada carga de pobreza deportiva , sino también a su candidato y su línea: ahora, el titular de las federaciones olímpicas del país es Julio Cassanello, quien está en este organismo desde 1975 y fue intendente de Quilmes durante la dictadura militar.
Centrados en la intimidades de los protagonistas, nos olvidamos de los actos públicos que repiten lo más lamentable de nuestra historia.